domingo, 4 de marzo de 2012

In The End-Parte 3-

¿Chile?- ???


Paseaba por las calles de su ciudad miraba con un grado de orgullo las mesas en las rejas de los establecimientos estudiantiles. Era un agrado que la gente comenzara a reclamar por lo que creía que era justo y era necesario, pero siempre había un recuerdo que empañaba su mente.


-Antes del Golpe militar era así-


Torcía la sonrisa y un sabor amargo le venía a la boca, no sucedería nuevamente algo así, todos impedirían que sucediera. Suspiró, ya se encontraba en la Alameda y oía los gritos, la marcha estaba llegando a la casa de gobierno.


Los jóvenes demostraban su creatividad con carteles ingeniosos y burlándose de su jefe y gobierno –Es común que lo hagan- Pero las fuerzas armadas no permitirían que llegaran hasta el frontis de la Moneda.
Comenzó la batalla campal entre los carabineros y los manifestantes, un triste episodio que se repetía y a el no le gustaba, no le gustaba que algo tan significante se trasformara en vandalismo por unos pocos.


Se refugió en el interior de “su casa” con la pañoleta se cubría la cara para no ser afectado por los gases lacrimógenos aunque era casi imposible porque el ambiente ya se había contaminado con los tóxicos. Tosía fuertemente y se dirigía a la oficina del Mandatario.


Cuando abrió la puerta con los ojos llorosos por el gas no sabía si la vista lo engañaba o era un sueño…mejor dicho una pesadilla.


-¿Qué hace uste’ acá? Uste’ está muerto-


-Más respeto por el que fue tu Jefe supremo por 17 años-


-Esto es una pesadilla…-


La habitación de un momento a otro estaba envueltas en llamas, sudor que se confundían con lágrimas rodaban y caían por su mentón


-Los hombres no deben llorar- y el general lo golpeó derribándolo


-Por estas cosas nunca le tuve verdadero respeto, sólo miedo-


¿México?-Sala de Tortura


-¡Manuel!- Gritó mientras se avanzaba sobre le joven que estaba en el centro de la habitación, recostado en una camilla y en la cabeza tenía un especie de casco conectado a una máquinas. Tenía la sonrisa torcida, demostrado tristeza


-¿Es una máquina de tortura? ¿¡Pero quien sería capaz de hacer algo así!?-
Una máquina al más puro estilo futurista, ahora miraba a su alrededor tratando se liberar a su primo, al paso que se aceleraba su pulso no tardaría mucho en perecer. Levantó la vista, el techo era lo último que le faltaba por revisar y nuevamente había un escrito “Ojos que no ven, corazón que no siente”.La muchacha comenzaba a entender la temática, la frases eran pistas, debía pensar como pensaba su secuestrador.


-Parece a “Saw” o es realmente el Juego del Miedo-


Volvió a donde estaba Chile, pero se inquietó al ver que su condición había empeorado ahora tenía los ojos llorosos y comenzaba a sudar, su pulso se aceleraba. Estaban jugando con su mente.


-¿Qué debo hacer?¿que debo pensar?-apoyó las manos en el pecho del otro y repetía el refrán en voz alta –“Ojos que no ven, corazón que no siente”-



Rodaron sus ojos hacia la vista del joven, lo examinaron completamente, hasta que se detuvieron en una especie de cerradura, busco instantáneamente en los bolsillos de sus pantalones sin resultado, se sacó las zapatillas. Tampoco. Entre la ropa interior. Nada. El pelo. Negativo. Sólo le quedaban dos partes: La que no quería que fuera pero no por eso no era una posibilidad, su entrepierna, aunque no sentía nada por esa zona o la chaqueta que había dejado abandonada en el pasillo.

-Voto por la chaqueta antes que lo otro-

Antes de abandonar la sala en busca de la chaqueta observó un hilo de sangre que corría por los labios del chileno -Merda-, salió lo más rápido posible resbalándose un poco al llegar a la puerta.

Cuando trataba de recuperarse en el suelo divisó pequeñas manchas de color carmín en el piso y palpó sus labios con una mano, la habitación en la cual estaban se caía a pedazos rápidamente. Sintió un escalofrío que recorrió su espalda.

-¡No estoy llorando! - gritó

Se abalanzó sobre el hombre directo a su cuello ahorcándolo con toda su fuerza, lo veía sufrir y en cierto modo, sentía placer al saber que estaba sufriendo como tanta gente lo había hecho bajo su mandato

-D-Detente…Manu…-

-¡Nunca!...esto es por todos los que fallecieron bajo tus manos manchadas de sangre- mascullaba con los ojos llorosos

-¡Soy A-A..Adria-na!-

Y despertó soltando a la brasileña que volvía a respirar, estaba desconcertado se tomaba la cabeza con ambas manos, cerraba los ojos y los volvía a abrir y se encontraba en la misma habitación blanca con la muchacha convaleciente. Sentándose en la camilla fijaba su vista en  los aparatos que hace pocos minutos había estado atrapado

-¿Qué esto?-

-Una maquina de control de mentes o algo por el estilo-pronunciaba aún con la voz un poco entrecortada-Manuel, no estamos en una situación común y corriente, si no somos cuidadosos…-

El chileno miraba el cuello de la muchacha en el cual estaban marcadas 2 manos, sus manos

-…nos podemos matar entre nosotros-

-¿Haz visto Saw?-

-Claro, gran pelicu…-Y todo tuvo sentido de un momento a otro.

-Yo estuve atrapada en un auto mientras el agua subía y me recordaba a las tan molestosas lluvias del año pasado, si yo no hubiera logrado escapar quizás tu ya no estarías-

-Dime ¿como me liberaste?-

Se produjo un silencio, la brasileña no pudo sostener la mirada, a Manuel le molestaba eso, ella lo sabía pero la pregunta le incomodaba.

-Verás…luego que escapé, dejé mi chaqueta que estaba mojada en el pasillo, fui intentando puerta por puerta para ver si encontraba a alguien o la salida pero nada hasta que llegué aquí. No hallaba ninguna forma de liberarte hasta que me fije en la cerradura del casco, busqué la llave incluso me devolví hasta donde estaba la chaqueta para encontrarla pero nada-

-Entonces ¿como lo abriste?,no lo entiendo-

-La…la… llave…estaba…en mi interior- se quebró su voz y no lo soportó más cayó al piso llorando.

Decidió no preguntarle nada más la abrazó y la levantó, se dirigieron a la salida dejando la habitación a sus espaladas sin haber visto en el interior del casco en la zona de los ojos una águila sobre un nopal y en su pico una serpiente.

Símbolo de México.


Argentina,Brasil,Chile By Vtophya
Adriano Nina Damar-Perú By Miruchama
Eduardo Rodríguez Díaz-México By Nadiezda
Juana Quispe-Bolivia By Maga_chan

In The End-Parte 2-

¿México?-???

Comenzó a recuperar poco a poco la conciencia, en un principio veía todo café y borroso, a medida que su visión se volvía más nítida dejó de ver lo borroso pero lo café persistía y sentía humedad en sus pies,esta sensación subía lentamente hasta llegar a sus arrodillas

-¿Que me pasó?... ¿donde estoy?-

Movió los pies y escuchó el sonido del agua con el cual por fin reaccionó dándose cuenta en la situación en la cual se encontraba. Estaba sentada en el asiento del conductor de un auto y el agua espesa le llegaba, en esos momentos a las caderas, era turbia como una especie de mezcla entre barro y agua.

-Un alud de tierra-

Esa agua le traía malos recuerdos, comenzó a mover rápidamente las manos que estaban atadas atrás en su espalda, extrañamente estas ataduras estaban algo aflojadas, como si la persona que lo hizo en realidad no quería que se demorara en esta etapa o fue simplemente piedad, con las manos libres trató de abrir la puerta –Trabada- golpeó la ventana de la puerta –…Es de plástico- .Cuando iba a comenzar golpear el parabrisas delantero, este estaba escrito “Pienso,…”

-...Pienso… pienso, pensar-cerró los ojos, se concentró pero no podía concentrarse, el agua pronto le llegaría hasta sus pechos, el sonido de esta que entraba al vehículo le distraía-Por alguna parte debe entrar el agua para que suene de tal forma…suena por atrás-miró el retrovisor y antes que todo leyó “…luego existo”

Esta era su salida, el parabrisas trasero no estaba. Se giró para pasar por entre medio de los dos asientos delanteros pero sin darse cuenta, ya que estaba cubierto por el agua pasó a llevar un hilo, sólo escuchó un sonido metálico con el aumento repentino del ingreso del agua, ahora con tanta fuerza, que la empujaba hacia el interior del vehículo, logrando apenas afirmarse entre los dos asientos.

-Pronto me quedaré sin aire-aspiró una gran bocanada de aire y sumergió la cabeza en el agua, trató de abrir de los ojos y aunque lo intentaran no podía, la visibilidad era cero. Recordó cuando era pequeña y nadaba por el amazonas, lo cual no era muy distinto en visibilidad pero sí en la densidad del agua esto le impedía moverse un poco.

Estirando los brazos logró sostenerse del marco del parabrisas y encorvándose de a poco, sacó su tronco y luego las piernas quedando libre de la jaula de metal, salió a la superficie volviendo a respirar y ver.

-Oh meu deus…eso ha estado más difícil de lo que imaginaba-un escalofrío le recorrió la espalda-¿Cuánta gente…ha muerto así?-

Por unos segundo quiso llorar al recordar los meses del verano pasado, en esos momentos había sentido lo mismo que ellos por unos segundos y era realmente terrible. Comenzó a mirar a su alrededor, era una habitación cerrada y a su derecha se encontraba un respiradero se aproximó hasta él y con las últimas fuerzas logró sacar la reja y huir.

¿México?-Sala de controles

Sonrió y aplaudió al ver que la brasileña había logrado salir aireosa de su prueba

-No esperaba menos de ti, Brasil, tan obediente como siempre, aunque no puedo negar que tuviste cierto grado de ventaja que México, Perú, Bolivia y Argentina no la tendrán-absorbió de su gaseosa- Te aseguro que no la tendrán

¿México?-Pasillos

Luego de un largo rato pasando entre los conductos de ventilación logró dar con un pasillo cayendo desde el techo a este, se miró el pelo lo tenía todo mojado y enredado con unas cuantas ramitas. Se sacó la chaqueta empapada dejándola tirada ahí mismo, cansada, comenzó a caminar buscando la salida, abriendo cada puerta que había a su paso pero en cambio encontró a su primo, Manuel.


Argentina,Brasil,Chile By Vtophya
Adriano Nina Damar-Perú By Miruchama
Eduardo Rodríguez Díaz-México By Nadiezda
Juana Quispe-Bolivia By Maga_chan 

In The End-Parte 1-

-Esto es una pesadilla…-

-Oh Meu Deus-

-¡Detente, él no tiene culpa de nada!-

-¿Esto es…-

-…Arena-

-Todo está tan blanco-


México-Casa de Eduardo

-¿Saben que? Me tienen a hasta la coronilla ustedes tres-y apuntó a Argentina, Perú y Bolivia- Me huevean por todo lo que se les puede ocurrir no me dejan ni una puta vez tranquilo, me joden hasta por lo que yo ni tengo la culpa-

-Tú siempre has tenido la culpa de todo-

-Apoyo a mi hermano-

-Che, Manuel, no te comportés así parecés más pibe de lo que sos-

-Calma meninos-

-Oigan todos ustedes no peleen por cosas del pasado, pasado es pasado y seguimos siendo hermanos pese a las dife…-pero como siempre el chileno ya había huido antes de que el mayor de los hermanos terminara de pronunciar sus sabias palabras.

-M-Manuel…primo ven aquí-

Los otro cuatro vieron como la brasileña salía persiguiendo al chileno, Eduardo miró a los tres que quedaban por un largo tiempo, ninguno se estos se atrevía a pronunciar palabra alguna, se les había pasado la mano.

-A ver-suspiró-Ustedes vienen a celebrar conmigo mi cumpleaños, yo feliz los recibo y todo el asunto ¿para que se pongan a pelear al igual que unos pendejos? Esta bien que sea el hermano mayor pero, por favor, estamos viejos para estas escenas-

-Si quieres que le pidamos disculpas, por lo menos de mi parte, nunca las escucharás, me conocen así que no lo pidan-se cruzó de brazos y les dio la espalda

-Tampoco se las iba a pedir, sé lo orgullosos que son en sus asuntos, sobre todo tú Juana, sólo que no me gustaría que algunos de nosotros nos llegara a pasar algo y luego nos arrepintamos de estar molestos-
-No agrandes las cosas, a Manuel se le pasa la idiotez al rato, soy uno que mejor lo conoce-

-Oigan, no será mejor que en vez de estar aquí vamos a buscar a esos dos-miró su reloj de muñeca-ya llevan un rato sin dar señales de vida.

-Vayan ustedes yo me quedo aquí, si murió ese idiota no me avisen-

México-Avenidas y Calles

En un lugar que no conocía a la perfección, era fácil perderse pero eso no importaba, caminaba pisando fuerte, enrabiado, la gente lo miraba y les llamaba la atención, corrían las lágrimas por sus mejillas, eran de rabia, dolor y pena. Un poco más atrás lo seguía la muchacha que se deslizaba como un felino entre la gente que le cerraba el paso. Fueron dejando el gentío a la medida que giraban por calles más pequeñas hasta llegar a un callejón sin salida.

-¿Por que me sigues tanto?-miraba la muralla del pasaje, por los lados se encontraban ventanas con vidrios rotos y paredes ralladas con grafittis, nadie se encontraba por el alrededor sólo los dos.

-P-por que…eres mi primo ¡Idiota! ¿Crees que todo el mundo te odia? Te equivocas, no todo el mundo te odia, de hecho, ellos no sienten eso por ti, te quieren un montón-

-Siempre ves lo mejor de la vida, Adriana-

-Todos la deberíamos ver así…se hace mucho más llevadera-sonrió

-Eres una de las pocas con que tengo buenas relaciones…-se dio vuelta para mirarla cuando-¡ADRIANA!-y sin poder hacer nada la muchacha cayó-Mierda…-y todo se fue a negro.

México-Casa de Eduardo

Estaba recostada en un sillón de la sala de estar esperando que llegaron los demás, aún cruzada de brazos, molesta, se arrepentía de no haber salido con los hombres, ahora se sentía sola y se aburría. La puerta se comenzó a abrir lentamente.

-¿Ya llegaron? ¿Cómo le fue?- dirigió su mirada a la puerta pero sus ojos se toparon con algo negro, forcejeó, lanzó golpes y patadas al aire, gritó, pero nada funcionó.

México-Alrededores de la casa de Eduardo

-Ahhggg-se llevó la mano al pecho, le dolía intensamente-Chicos, pasó algo

-¿Qué te pasó carnal?-

-No lo sé, es un mal presentimiento, créanme le pasó algo a Juana-

-Que hacemos ¿nos devolvemos o seguimos?-en un abrir y cerrar de los ojos, el argentino se abalanzó sobre los otros en posición defensiva y apuntando con una pistola a un extraño-¿Qué creés que hacés con ese pañuelo?

-Nothing really-pronunció un hombre con una mascara de bufón

-Ese idioma-El idioma maldito para argentina, el idioma que lo había escuchado tantas veces trayéndole miles de problemas, sin dudar disparó pero erró. El desconocido se movía velozmente, como el sonido.

-Pinche cabrón-el mexicano seguía al argentino sacando su arma y apuntando-Adriano quédate cerca de nosotros-tomaron la posición semejante a la de un triángulo

-Two versus one-

-¿No sabés contar? Somos tres-

-Truly you think this?-

Los dos armados dispararon y comenzó la misma dinámica desde hace unos momentos solamente que esta vez no volvieron a ver al tipo solo hasta que Perú estaba en el piso amarrado y este susurró en el oído de ambos –Think again-colocó dos pañuelos en sus narices antes que pudieran hacer algo, el peruano miraba como sus hermanos perdían poco a poco las fuerzas, cerró los ojos y rogó volverlos a ver.


Argentina,Brasil,Chile By Vtophya
Adriano Nina Damar-Perú By Miruchama
Eduardo Rodríguez Díaz-México By Nadiezda
Juana Quispe-Bolivia By Maga_chan